Olive en el libro de Terapiafloral Evolutiva, Tomo II, de la Escuela Andalusí.

 

En el segundo nivel del Mándala Arquetípico el segmento inferior está representado por Olive: lo femenino, Ánima, o Mercurius, según nos estemos refiriendo a la identificación con la tendencia contractiva, de género, en cualquier manifestación de la Naturaleza o en el inconsciente cuando destacan las fuerzas arquetípicas de orden vestal, asentamiento, disolutivas, asamblearias ya sea en una mujer o en un hombre, o en alquimia cuando nos referimos a lo disolvente, inespecífico que da vida a la Totalidad sin especificar su naturaleza. En todos los casos representa la fusión de lo sensorial y lo afectivo como la capacidad de entrega y la cualidad de disponer la vida hacia la construcción de espacios comunes para el bienestar del grupo. Olive, lo disuelto, inconsciente, “lo femenino” de una dualidad masculino-femenina que nace de Wild Oat, contiene en sí a Oak y Rock Water, la sensación y la emoción, el elemento Tierra y Agua respectivamente y en ellos a los temperamentos melancólico y flemático, que definirán las tendencias tipológicas de las seis personalidades femeninas, introvertidas, sensorio-afectivas.

Olive como remedio alquímico Se utilizará para recuperar la consciencia de su naturaleza Femenina, y saber de su introversión, vinculando a la persona a la expresión más sensitiva y afectiva de los sectores de Tierra o Agua, que le conectarán con su esencia personal. Útil para los casos en los que sea evidente su naturaleza femenina pasiva-introvertida, pero no podamos determinar si su tipología de personalidad es de Tierra o de Agua. La acción del remedio alquímico al contener la información de las seis tipologías de personalidad introvertidas, activará la parcela coincidente en el campo psíquico del paciente, poniéndole de manifiesto su tendencia y a partir de ahí su necesidad vital de explorar un territorio en función de ello.
Esta emergencia informativa se hará patente en la clínica y favorecerá el trabajo de reconducción hacia la tipología de personalidad que ahora estará más clara, tanto para el terapeuta como para el paciente.

El remedio Olive se utiliza cuando queremos que la persona explore el arquetipo de lo femenino, tanto en el caso de las mujeres como de los hombres y se libere de los códigos interpretados de lo que denominamos hombre o mujer. El Ánima, se relaciona con el Alma, lo inconsciente y se manifiesta en el consciente del hombre promoviendo reacciones emocionales destructivas sin sentido llevándole a escenificar escenas de celos extremos y toda una serie de manifestaciones exageradamente emocionales. En el caso de las mujeres la exploración del Ánima le abrirá a espacios arquetípicos renovados para que pueda liberarse de los patrones de repetición que ha copiado de los modelos humanos, como madre, abuela, hija, esposa, etc., y así logre internarse en ese ámbito desconocido del arquetipo que aún no ha sido encarnado por Alma alguna en la Tierra. El remedio Olive en todos los casos, ya sea hombre o mujer quien lo tome, actualizará la dimensión inconsciente que permitirá conectar con la verdadera naturaleza de lo femenino que por evolución le corresponde al Alma expresar en esta encarnación favoreciendo un dialogo abierto e integrador con esa dimensión del inconsciente que nos dota de las cualidades descritas.

Olive como símbolo Es lo que desintegra, degrada hasta llevarnos a lo inespecífico que nos conecta con el Todo. En el ser humano es la conciencia “grupal” la seña de identidad del “clan” o entidad familiar, y representa también lo que nos une a los demás y dota de conciencia integradora a las partes de un sistema; es pues, la fuerza que nos mantiene en el caos, punto de partida hacia un nuevo orden. Es la pequeña muerte iniciática, la disolución de la consciencia separada. Puede mostrar la excelencia en la expresión vital que determina la capacidad para sostener y cuidar sin poseer y apropiarse del otro, acoger sin mutilar, sanar y proteger sin desgastarse física y psíquicamente al mantener su conexión con el Alma que renueva sus fuerzas. Es la fusión de la fuerza y la flexibilidad, oasis nutritivo para los que aún no han alcanzado la consciencia de esa dimensión arquetípica y no han integrado en ellos la expresión consciente de su verdadera fuerza interior, que emana de lo femenino como polaridad de la Fuerza Una. Igualmente, puede atribuirse la sensación que le produce el contacto con la fuerza y utilizar las habilidades y cualidades de esta para su propio beneficio, coartando las libertades de otros e inhabilitándolos al postergar sus cualidades bajo su estricta protección y cuidados, como una vía de poder para controlar la psique colectiva. Estas manifestaciones pueden expresarse indistintamente en el cuerpo de una mujer o un hombre.

Olive en el cuerpo Olive es la forma, la materia, es el Principio vital Femenino Mercurius, expresándose en el humano como conciencia corporal en la personalidad, a través del mundo emocional y perceptivo. Es la parte de la respiración que nos conecta con el exterior a través de la exhalación. Es la quietud, el silencio, la oscuridad, el descanso, es la regeneración en el tejido corporal y el tejido psíquico, la personalidad del Ser.

Los registros sensoriales son canales traductores, dedicados a establecer feed backs constantes y conscientes entre interior y exterior a través de la percepción, dotando de conexión a la personalidad con su “médula”, el cuerpo.

La regeneración permanente que mantendrá la estructura corporal a través de sus sistemas y células, como totalidad disolviendo las partes debilitadas o caducas por unas renovadas y vitales es una más de las funciones de Olive. En este mismo sentido Olive participa de manera principal en la generación y por lo tanto en todo el proceso de gestación de un nuevo ser y estará por ello vinculado a los órganos reproductores femeninos y algunas áreas de los masculinos.

Los síntomas de la disolución, proceso este estrechamente vinculado a Olive se reconocen en el cuerpo, tanto si está relacionado con la Mente o con el Ánima a través de la percepción de sensaciones incomodadas, pesadas, agotadas, extenuadas o de tristeza, en definitiva, son las crisis que se manifiestan en el cuerpo, territorio en el que se sienten las transformaciones del mundo interior

Olive como símbolo en el cuerpo El cuerpo, como recipiente sensorio-afectivo de la persona, un área de Olive, es el barro primordial creado de la mezcla del Agua y de la Tierra. Es el Hogar, el Templo, el espacio geográfico emocional del Alma en el que el Espíritu se hace carne. Es la sustancia húmeda primigenia nacida de la semilla de todas las cosas.

El Cuerpo inicia su apariencia a partir de la fusión de dos células, un óvulo y un espermatozoide. Lo que es lo mismo, cuando el Principio vital Femenino, Mercurius se fusiona con el Principio vital Masculino Sulphur, nace una nueva Sal, un nuevo cuerpo humano con un temperamento nativo y una personalidad esencial. Sin la existencia de estas Tres Fuerzas y el Cuerpo, la vida no sería posible.

El proceso que lleva a la materia al orden estructurado que dotará al Alma de un recipiente apto para el desenvolvimiento en la tierra está protagonizado por Olive a través de su proceder lento, pausado y expansivo. Los límites que llevaran a Olive a detenerse en los lugares prefijados para constituirse en humano estaban ya definidos por Vine. Es a partir de aquí cuando el propio pensamiento, simbólicamente la glándula hipófisis y epífisis, se comunican a la vez con el mundo interno,
simbólicamente el corazón, con el cuerpo poniéndose en movimiento de forma congruente con la personalidad, ayudado el cuerpo además por las fibras musculares y tendones, estructuras todas ellas vinculada a Vine.

Olive está relacionado con la médula ósea y la espinal. Como símbolo de la regeneración está emparentado con la formación de células en especial con las células madre y por extensión con todos los procesos regenerativos que se dan en el cuerpo. Como ya hemos dicho, la madre como símbolo indiscutible relacionado y vinculado a Olive, estará representada por todos aquellas expresiones que de una forma u otra nos recuerden a este arquetipo. La leche y todos sus derivados nos recuerdan en esencia a esta misma naturaleza por lo que deberíamos de considerar la posibilidad de que cualquier alteración producida por estos alimentos lácteos tuvieran un motivo simbólico con respecto a la incapacidad de gestionar los vínculos maternos.

Sólo si la persona se dispone a entrar en sintonía con la quietud, el estado pasivo, puede sumergirse en el mundo interior y descubrir, de modo consciente, un océano hermético de vida propia, la cual se oxigena, mueve y ordena de una forma específica, expresando la memoria existente en el tejido. Éste es el laboratorio íntimo del ser humano, el territorio en el que el Alma hace alquimia interior, transformando y actualizando, desde su esencia, a la memoria del tejido corporal y a la personalidad.

Letra Hebrea vinculada al Olive “Bet” es la llave que eleva al tejido hacia el canal que emana la Fuerza original, para recordar en el cuerpo que éste es el Templo del Alma.

“Mem” es la llave para despertar el movimiento de la regeneración dirigiéndola conscientemente y en conexión del mundo interior. Ayuda a sentirse en el interior y a sentir fuera.

Luis Jimenez.

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