Similitudes entre La Luna y el estado Olive.

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En este artículo se pretende destacar la notoria similitud entre la Luna y Olive (esencia del sistema floral de Edward Bach) y cómo puede afectar la información o fuerza de estos dos “símbolos” al ser humano,  en sus estados emocionales, físicos, mentales y espirituales. Tomando el satélite y la esencia floral como “símbolos”. Entendiendo el símbolo como un signo que establece una relación de identidad con una realidad, generalmente abstracta, a la que evoca o representa. Desde esta perspectiva es evidente que la Luna y Olive en si no son estados. Aunque la información que atesoran dichas fuerzas arquetípicas afectan a los humanos. De igual manera la Paloma blanca no es la Paz, aunque como símbolo se relacionó con ella y  la  representa.

El punto de partida y las referencias tomadas en el caso de La Luna es el astrológico y  el alquímico. Olive se presenta desde la filosofía de la Escuela Andalusí y la ubicación de dicha esencia en el Mándala de Terapiafloral Evolutiva, así como algunas de las referencias que Bach hace de ella.

El paralelismo de estas fuerzas expresivas “abstractas” se observa  a través del estudio de lo físico y morfológico que activan. También se percibe en los aspectos simbólicos que representan. Los equilibrios y desarmonías así como las virtudes y limitaciones que promueven en aspectos  emocionales, mentales y espirituales se asemejan.

Es importante aclarar que lo desarrollado aquí nada tiene que ver con las particularidades de las 12 lunas/ Tipologías de personalidad de la Terapiafloral Evolutiva, relacionadas con la búsqueda de refugio y seguridad a través de mantener lo desconocido o conocido, según el caso. Ya que las tipologías extrovertidas tienden a la búsqueda de lo desconocido al ser más activas y dinámicas. Las introvertidas tienen a mantenerse en un marco conocido para mantener la estabilidad. Impatiens, Gentian, Cerato… se identificaron en la infancia con la búsqueda de seguridad, afecto y amor, para ello aprendieron y mantuvieron de forma memorística o mecánica una respuesta que les proporcionaba la sensación de sentirse querido y amado, por su entorno, favoreciendo la formación de su personalidad. A medida que el ser humano va desarrollando dicha personalidad, aparecerán situaciones en las cuales lo aprendido en esas etapas anteriores dejara de proporcionarle paz. Cada vez que la personalidad aprende una lección, se inicia un proceso para disolver lo que ha aprendido y así integrar un nuevo aprendizaje. Este es el proceso de coagulación y disolución implícito en cualquier movimiento en la vida. A medida que la luz del día llega a su cenit, la coagulación, empieza a descender la claridad, disolverse,  y comienza a entrar la noche, nueva coagulación. En el caso de la personalidad ocurre lo mismo, a partir de los aprendizajes integrados la vida plantea disolver lo memorístico. La personalidad debe aprende a dejar ir la seguridad ya que lo aleja de las nuevas  lecciones que le plantea su Alma.

En el caso de que haya un desvío de personalidad, es decir, una falsa personalidad o una cronicidad, se pueden vivir procesos relacionados con lo que se traslada aquí. Lo explicado, no quiere decir que la persona necesite tomar Olive, aunque en algunas casos sería válido. Desde el modelo de la Escuela Andalusí  lo que trataremos será cómo la persona vive el proceso. Por ejemplo una persona puede necesitar Gorse para vivirlo con fe, otra Agrimony por la desatención o la ocultación de dicho proceso a través de risas.

Tras contextualizar el punto de partida, procedo a la presentación.

Olive está ubicado en el Mándala de la Escuela Andalusí  representando la parte introvertida, lo nutricio, lo que cobija, lo receptivo, el principio femenino, el Alma, la Luna, el ánima, la noche y las pequeñas muertes en los casos de crisis. Considerado un disolvente psíquico y favorecedor a su vez del nuevo aprendizaje o principio de coagulación. También es lo memorístico y lo novedoso oculto en el  inconsciente, la madre, la infancia, la vida interior, la esencia, la conexión y desconexión de las necesidades reales del Ser, la regeneración, el caos. Olive simboliza el cansancio físico y mental por el esfuerzo de querer ser lo que no se Es, y este cansancio nace de la necesidad de sostener una imagen idílica de nosotros mismo, frente a otros.

En Olive confluyen, parten o retornan, según se mire, los aspectos físicos y emocionales,  las funciones psíquicas sensoriales y sentimentales, los temperamentos melancólico y flemático, los elementos tierra y agua relacionados en Terapiafloral Evolutiva con Oak y Rock water. Con lo expuesto, es evidente que aquí encontraréis muchas similitudes con las tipologías introvertidas.

images-4El movimiento Lunar influye en los ciclos, los cambios, las estaciones, el yo receptivo, el sentimiento, la sensibilidad, el sentimentalismo, lo emotivo, lo irracional, lo oscuro y lo que no se ve. Simbólicamente representa la infancia, la maternidad, la adolescencia, la fertilidad, los ciclos menstruales, la mujer, el Alma, la esposa, las percepciones sensoriales y extrasensoriales, la fuerza nutricia y regenerativa de la naturaleza, el caos. En el hombre, se relaciona con el vínculo que mantiene con las mujeres y con su madre, así como, con su ánima o parte femenina interna.

Es importante destacar que la Luna siempre está, es decir, si contemplamos la vida como una totalidad nos damos cuenta que aunque en el lugar donde vivamos estemos de día, en otro lugar la noche a través de la Luna está activa. Desde una perspectiva simbólica, la oscuridad, la transformación, la “crisis”, los ciclos en definitiva están también activos en nosotros aunque no lo veamos, “lo/el inconsciente” siempre está.

La luna es un satélite de la tierra y como tal ambos están vinculados y images-3en sus movimientos se afectan mutuamente, como bien es sabido por ejemplo en las mareas. El agua, el mar, el mar de Num están relacionados con lo no manifiesto, lo emocional, lo introvertido, el caos y lo desconocido tanto en Terapiafloral Evolutiva como en alquimia y astrología.  De aquí la simpatía reactiva por la cual esta información afecta a los aspectos femeninos e introvertidos en hombres y mujeres. La intensidad de dicha influencia es variable tanto en “calidad como cantidad” y esto modulará la necesidad del mantenimiento de los vínculos con otros. Todos sabemos que hay personas que son hipersensibles e influenciables, muy reactivos a situaciones sentimentales, ya que mantienen vínculos “satélites” y se ven muy afectados en lo emocional, mental y físico, por su necesidad de mantener la unión desde la aprobación afectiva de otros. Si tiramos una piedra a un lago, la onda expansiva de la piedra se propaga o afecta a todo el lago. Mantener relaciones vinculantes desde esta perspectiva, en apariencia es fundamental en sus vidas, aunque en realidad los aleja de su conexión y las necesidades de su Alma. Recordemos que Olive, favorece la reconexión con uno mismo y sus necesidades internas (amor, respeto a sí mismo)  y con ello ayuda a disolver la parte de los vínculos que nos aleja de nosotros mismos, dicho de otra manera, mantener el vínculo desde el respeto a su Alma.

Bach dice de Olive:

Para los que están pálidos, desgastados y exhaustos, quizás tras muchas preocupaciones, enfermedad, penas o largas luchas. En todo caso, se hallan muy cansados y tienen la sensación de no disponer ya de fuerzas para seguir luchando, y a veces casi no saben cómo se mantienen en acción. Pueden depender mucho de la ayuda de otros.

Algunos pacientes tienen la piel muy seca y arrugada.

 

      Nada de lo anteriormente expuesto es negativo, contemplándolo desde el aprendizaje y la posibilidad del desarrollo de nuevas partes virtuosas en nosotros. Si todo siguiera igual, tal vez serían imperceptibles  los esfuerzos, el gasto de energía, la falta de libertad e individualidad desde donde se vive. Gracias a los acontecimientos podemos renovar nuestra forma de vivir los afectos y quereres,  disolviendo con ello el sentir y la idea de la necesidad vinculante, para salvaguardar la existencia e integrando autonomía en lugar de demanda afectiva.

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Otro de los aspectos que destaco de la Luna es que no tiene luz propia, sin embargo es capaz de refractar la del Sol. De forma simbólica, esto se parece a la manera en la cual almacenamos y aprendemos pensamientos, maneras de sentir y actuar de los seres que nos rodean. Posteriormente nos apropiamos de ellos, los repetimos, los clonamos y defendemos como si fuera nuestra propia luz o manera de pensar y actuar. En el ser humano esto se convierte en un ciclo repetitivo cimentado en lo memorístico y alejado de lo genuino, que sería expresar lo que se Es, en conexión con la necesidad explorativa del Alma, exenta de condicionamientos de moralidades y deberías, que fomentan quehaceres desde el deber y el esfuerzo. No me imagino a la Luna defendiendo que la luz que emite le pertenece, aunque sí puedo ver que la refleje y lo haga sin más pretensiones.

En la Luna también identificamos los principios del Yo receptivo, de lo irracional, lo mutable, lo sensitivo, lo que acoge y lo nutricio. Algo parecido es lo que nos puede suceder cuando estamos viviendo una crisis Olive y la toma de la esencia nos abre la puerta para acceder a un nuevo caudal informativo no consciente, irracional para nuestra parte consciente/personal, que permite mutar, renovar, acoger e integrar una nueva lección en nuestra experiencia vital. En alquimia se dice que la Luna es entrada y salida de la Vida, es decir la primera y última esfera en el mundo terrenal.

La fuerza de la Luna dota al organismo de la necesidad de protección, seguridad y alimentación. Esto nos lo proporciona la esencia Olive, a través de permitirnos nuestros propios ritmos, con ellos el descanso, como si fuese una puesta a punto de nuestros sistemas  de retroalimentación, seguridad y protección, en conexión con nuestras necesidades reales profundas. Los procesos de muerte y regeneración ya sea celular, tisular o linfático tienen que ver con la Luna. Como vimos antes en palabras de Bach, Olive favorece todos estos procesos de regeneración.

El temperamento flemático y sus cualidades de frio y húmedo (Rock Water), también se relaciona con los aspecto lunares. Para poder disolver la fría disciplina afectiva tanto las esencias Olive como Rock Water, ayudan a vivir desde una mayor libertad en la relaciones. Esta frialdad se puede percibir en la piel de las personas que se ven muy afectadas por dicho Astro, ya que tienden al frío y la sudoración (función gobernada por el sistema linfático que favorece limpiar/revivir desde la eliminación de toxinas). También, aunque no tan parecidas, son las cualidades del  temperamento melancólico, ya que las de éste son fría y seca (Oak), y la sequedad le permite mantenerse distante de los vínculos.

 

En textos de Bach:

 Por tanto, en el caso de no notar mejoría a pesar de haberse utilizado el Curador adecuado, continuar el tratamiento con uno de los Ayudantes.

Lo primero es ver si el paciente está pálido o tiene un semblante enrojecido.

Si está pálido, se necesita Olive, Gorse u Oak.

 

Otra característica que favorece la Luna es la producción de imágenes mentales fruto de la imaginación, que permiten explorar lugares donde la razón no tiene acceso desde lo consciente. En muchas ocasiones permiten descender donde se encuentran ideas arcaicas y profundamente enraizada para con ello disolverlas y eliminar las ataduras que nos mantienen anclados. Si la pereza  nos toma, la monotonía se acentúa y la imaginación se colapsa impidiendo que nos liberemos de los mecanismos de repetición que nos vinculan al pasado.

Desde la antigüedad dicho satélite ha sido vinculado a la regulación de los meses y de las estaciones del año. Todo esto recuerda los momentos de mayor fertilidad en las mujeres y de manera global, la fuerza femenina en todas sus expresiones.

Los diferentes aspectos, ya sea llena o nueva, cuarto creciente o menguante se vincularon a las Diosas Diana, Hécate, Artemisa, Perséfone, Selene para poder entender y explorar como esta información se puede vivir en la carne. Que se pueda personificar y vivir no quiere decir que seamos la fuerza, ahora sí, que aprendemos de ella a través de la observación y vivencia personal. Olive ayuda a desidentificarse y favorece la integración de la nueva información. Si por ejemplo, una mujer está viviendo un proceso en el cual deja de sentirse identificada con lo femenino que expresa, Olive puede ser la llave que abra la puerta a percibir aspectos de lo femenino que nada tendrán que ver con lo aprendido y que observó en las mujeres que la rodearon a lo largo de su vida.

 Con la Luna aparece la noche y este es el momento en el cual la naturaleza, los animales y los bioritmos en el ser humano se repliegan sobre sí mismos, se reactualizan o resetean. Lo conocido, la memoria, en el momento de “descansar”, se repliega, dando lugar a procesos que se manifiestan en el sueño y que traen a la luz lo novedoso, desde la oscuridad a través de lo onírico. A este reajuste y toma de conciencia favorece la esencia Olive, activando los procesos disolutivos y ayudando a despersonificar las situaciones, para poder contemplarlas de forma objetiva.

Si observamos a los seres humanos nos damos cuenta de que no todos se ven afectados por estos aspectos de la misma forma. En el caso de los estados de Olive algunos parecen vivir continuas crisis, o momentos de agotamientos muy profundos, que necesitan un amplio espacio de tiempo para recuperarse, y otros entran y salen de estados parecidos en menor tiempo. Como ejemplo y atendiendo a los ritmos de la naturaleza, nos damos cuenta que no dura lo mismo una noche en el polo norte que en otros lugares del mundo.  Este hecho esclarece que hay una noche muy disolutiva, otra salina y otra sulfúrea, aunque todas representan la noche y sin embargo sus tiempos difieren. En el ser humano algo parecido sucede, hay personas que se disuelven o transforman profundamente en un estado Olive y tardan un periodo de tiempo largo (comparativamente) en realizar su transformación, otros que se mantienen en ese estado casi “indefinidamente”, y otras personas que se transforman de manera muy rápida. Quiero dejar claro que ninguno es mejor que otro, ya que los ritmos son personales.

Ahora voy a presentar algunos de los aspectos que destaco en el ser humano que se acentúan con respecto a la Luna y a Olive.

La estructura física tiende a la redondez en la cara, el pecho, las formas de los brazos, los hombros y las piernas donde los músculos no se destacan  al estar cubiertos por tejidos que acumulan agua, líquidos. Es frecuente en ellos que sus pieles sean pálidas o blanquecinas, frías, húmedas y sudorosas. De carácter agradable, afectivo, cariñoso, con un alto sentido social y una gran necesidad de mantener vínculos. Tienen buena imaginación, receptividad, grandes facultades emotivas, un gran magnetismo personal, así como cualidades psíquicas muy desarrolladas, pueden percibir los estados emocionales del entorno. Sus escasas ganas de practicar deporte y la tendencia a la pereza, añadido a su facilidad de engordar y gustos golosos, favorecen su redondez. Fantasiosos y en muchas ocasiones ausentes se dice comúnmente “Está siempre en la luna”. La fantasía y la búsqueda de su ideal así como, en ocasiones, su estado de ausencia los lleva a vivir el presente con una mirada vaga y soñadora, lo que en ocasiones afecta a la vista, miopía. Sus estados de ánimo y de humor son muy variables dependiendo de la coincidencia entre su imaginación y la realidad que viven. Aun así destacamos su jovialidad, alegría, su cara risueña y amable. En su creencia necesitan de la vinculación al sistema y vivir como satélite de otro/s, siendo éste uno de los motivos por los cuales aparece su inestabilidad emocional. Ha de aprender a que los afectos no le afecten (virtud de Rock water), a mantenerse vinculada a los dictados de su Alma (Olive) y a moverse desde la perseverancia de (Oak), desvinculada del sentido del deber y obligatoriedad, recuperando así el placer en relación.

Edward Bach decía de Olive: “Para aquellos que han sufrido mucho mental o físicamente y que están tan exhaustos y fatigados que sienten que no tienen más fuerzas para continuar esforzándose. La vida diaria es para ellos un duro trabajo, carente de placer”.

Si la recepción de la información lunar es mercurial, es decir, con una tendencia disolutiva, la persona lo vive con una mayor inestabilidad y una exagerada emotividad, donde el sufrimiento y el dolor que sienten a veces parecen al exterior como no acorde con lo sucedido. Hay también en ellos una intensificación en sus capacidades tanto imaginativas como intuitivas, aunque si no canalizan bien dichas informaciones, pueden mezclarlas y vivir de forma caótica. Este caos puede hacerse manifiesto en sus impulsos, ya sea en la comida, los afectos o sus desconcertantes maneras de actuar, lo mismo muy cercana como muy lejana.

Si la Luna le afecta de manera más salina, es decir, fija, se puede vivir con un gran sentido de la posesividad, tanto a nivel afectivo con respecto a las personas con las que se vincula, como con los objetos que mantienen vivo su recuerdo de la infancia. Tendencia a vivir como si fuera aún un niño inmaduro, con grandes necesidades se ser rescatado/a por una figura materna cercana. En ellos se acentúa un carácter egocéntrico sobre todo a la hora de que se le tenga en cuenta. Si se organiza una comida por norma general ha de ser en su casa, ya que en esta situación él/ella mantiene el poder. Les encanta la cocina y saciar en exceso a los invitados ya que para ellos es una buena manera de expresar el amor a través del sacrificio y el esfuerzo para servirlos. La repostería y los postres es una buena elección para expresar externamente su carácter dulce.

Si la Luna se vive desde su aspecto más sulfúreo, es decir, el más sutil, su tendencia favorece la individualidad, comúnmente es de los tres el más activo y fomenta en las relaciones cercanas la libertad. Las crisis pueden ser tan profundas como en los casos anteriores, aunque con la diferencia de que la capacidad de disolver (dejar ir, soltar) está más desarrollada. Mantiene una gran conexión con su imaginación, su intuición y en este particular, al ser sulfúreo, es capaz de materializar las cosas desde la acción. Es muy probable que canalice su imaginación y creatividad con la escritura; cuentos, historias de amor, poesía, historias fantásticas…, y en muchas ocasiones incluso realizándolas. Otras maneras de expresar su carácter lunar serían a través de diferentes Artes como teatro, cine, pintura y escultura.

A modo de resumen e inclusión de virtudes a desarrollar es esencial que el individuo sublime e integre de manera consciente los deseos que se encuentran ocultos a través de lo memorístico y repetitivo, y rescate las lecciones que se plantean en lo novedoso. Saliendo de la pereza y desarrollando la acción consciente la cual le proporcionará una experiencia y aportará un aprendizaje nuevo. Que el individuo se mantenga en la pereza, fomenta que su tierra no sea fértil, en experiencias o aprendizajes, aunque reconozco que el reposo o descanso en fundamental en muchos casos para la reconexión interna. Ahora bien, es de sobra sabido que en ocasiones las tierras de cultivo se dejan en reposo para que se repongan y posteriormente sean cultivables de nuevo, aunque no se dejan indefinidamente. En principio puede comenzar por atender las cosas que están más fácilmente a su alcance y poco a poco ir ampliando el perímetro de su acción. Decía San Francisco de Asís “Empieza por hacer lo necesario, luego lo que es posible y de pronto te encontraras haciendo lo imposible”. Es esencial dejar de argumentar que no se mueven porque no van a obtener resultados, ya que lo importante es reactivar el movimiento físico, mental y emocional, y esto lleva implícito la conexión con los ritmos naturales, y no con el resultado.  Hemos de tener en cuenta, que sus comportamientos están relacionados con los sucesos afectivos y que estos se vinculan con el agua. Sabemos que el agua cuando no se mueve y se estanca, se pudre. En el ser humano ocurre lo mismo, ya que la pereza es un estancamiento y dependiendo del tiempo en el cual el individuo se vea inmerso, las posibilidades de enfermar pueden aumentar.

            En caso de insuficiencia lunar o estados limitantes Olive, se merman las facultades emocionales, disminuye la receptividad, hay poca sociabilización y dificultad en expresar lo que se siente, con altibajos y cambios repentinos de humor. En el físico podemos destacar disminución en las funciones digestivas y las defensas del cuerpo, propensión a la somatización, disminución de la fecundidad y secreciones lactantes.

            Si la influencia la vivimos en exceso la hipersensibilidad emocional y a los ambientes se acrecientan así como la imaginación, el infantilismo y la tendencia a ser empalagoso. En el plano físico tendencia a la acumulación de líquidos, exageraciones alimenticias, alta asimilación de los alimentos, ingesta abusiva de alimentos azucarados, obesidad.

            El equilibrio proporciona, entre otras cosas ya expresadas anteriormente, sensibilidad, emotividad e imaginación activas, intuición, bondad, afecto, generosidad, libertad y fertilidad.

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Ernesto Postigo.

 

 

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